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Dr. José Vitelio García Maldonado

Evaluación

Por: José Vitelio García

En el diccionario la palabra Evaluación se define como la acción de señalar, estimar, apreciar o calcular el valor de algo. Más que exactitud lo que busca la evaluación es establecer una aproximación cuantitativa o cualitativa. Atribuir un valor, en función de un determinado propósito, recoger información y emitir un juicio a partir de una comparación.



Entendemos a la educación como un proceso sistemático destinado a lograr cambios duraderos y positivos en la conducta de los sujetos integrados en la misma.



La educación como proceso planeado, tiene objetivos definidos en forma concreta y precisa, aceptables social e individualmente. Recordemos que la Educación es simultáneamente una evolución personal metódicamente ayudada y una función social. (Richard).



Así, hemos oído hablar de:



Evaluación predictiva (Diagnóstica) para predecir un rendimiento o para determinar el nivel de aptitud de un alumno, antes de un proceso educativo.



Evaluación formativa para informar de los logros obtenidos al finalizar cada tarea de aprendizaje. Aportar una realimentación permanente al desarrollo de un programa educativo.



Evaluación sumativa que tiene la estructura de un balance ya que se realiza al término de un período de aprendizaje, o al final de un programa o curso.



Bueno, pero ahora habrá que decir, al margen de las anteriores consideraciones teóricas, cuales han sido las prácticas tradicionales en la evaluación.


  • Sólo se evalúa al alumno y no a los otros elementos del currículum. Pareciera que sólo él deberá cambiar y lo demás podrá permanecer constante, inmutable, inalterable.
  • Se evalúan solamente los resultados sin considerar como se llega a los mismos. Obviamente este proceso es impreciso y parcial.
  • Se evalúan sólo los conocimientos y se olvidan otros aspectos importantes como las actitudes, las destrezas y los valores.
  • Sólo se evalúan los resultados directos y se ignoran los imprevistos y laterales, los cuales pueden ser igual o hasta más importantes.
  • Se evalúa principalmente la vertiente negativa, se hace hincapié más en los problemas y las deficiencias, que en los logros y aciertos.
  • Sólo se evalúa a las personas, olvidando las condiciones, los medios, los tiempos y los contextos que, también influyen sobre los resultados.
  • Se evalúa sólo a partir de la óptica y el código del evaluador, se prescinde de las claves interpretativas del contexto, (no se toma en cuenta que tan comprensibles son las instrucciones de una prueba, para el alumno).
  • Se evalúa cuantitativamente, cuando la realidad es más compleja. También existe el cómo y no sólo el cuánto.
  • Se utilizan instrumentos de evaluación inadecuados, estáticos cuantificadores y descontextualizados.
  • Se evalúa en desacuerdo con el proceso de enseñanza aprendizaje. (Después de una explicación oral se aplica un examen escrito, un trabajo grupal, se evalúa individualmente).
  • Se evalúa estereotipadamente. Cada maestro tiene su forma de evaluar, inalterada a través de muchos años.
  • No se evalúa éticamente.
  • Se evalúa para controlar.
  • No se hace autoevaluación. No hay autocrítica y reflexión.
  • No se practica la evaluación continua.
  • No se hacen metaevaluación (evaluación de la evaluación).


En el campo del curriculum y la enseñanza, muchos conceptos están evolucionando, los nuevos enfoques de evaluación reúnen las siguientes características:

  • Se realiza con apego a lo que realmente fue enseñado (curriculum real y no curriculum formal)
  • Proporciona oportunidades a los estudiantes para consolidar el aprendizaje y a los maestros para que apoyen a los estudiantes a integrar y aplicar sus conocimientos.
  • Orienta sobre la dirección de futuros aprendizajes.
  • Indica el éxito o el fracaso de un proceso educativo.
  • Permite autocorregir la acción educativa en forma continua.
  • Implica al sistema escolar en su conjunto.
  • Está integrada al proceso de enseñanza aprendizaje.
  • Tiene un carácter holístico.
  • La actual evaluación es mayormente cualitativa.


Para que la evaluación logre sus propósitos es importante su concepción holística, que se busque conformar resultados a partir de observaciones de lo global y concreto, más que de lo simplemente cuantificado y disgregado.



Si la evaluación ha de ser un instrumento privilegiado de mejoramiento de la calidad, deberá ser total. Esto supone la concurrencia de la autoevaluación y la evaluación externa dentro de un proceso articulado y continuo.



Conviene recordar que la autoevaluación es la evaluación desarrollada por los propios actores internos de la institución o del programa. Es un proceso de investigación-acción participativa, la institución o el programa se evalúa a sí misma.



Un propósito central de la evaluación es el conducir a una toma de decisiones tendientes al mejoramiento de la calidad educativa, emite juicios de valor para realimentar los procesos educativos.



La autoevaluación se constituye en una toma de conciencia de la propia realidad. Factor fundamental para el mejoramiento de la calidad.



La sola evaluación interna (autoevaluación) puede ser sesgada.



La sola evaluación externa puede convertirse en un ritual ineficiente.



Una evaluación totalizadora u holística resultará de confrontar los resultados de la evaluación interna con los de la evaluación externa.



Esta última a nivel universitario, necesariamente debe ser realizada por “pares académicos".



Algo más sobre el tema:

  • Para evaluar hay que comprender.
  • El profesor deberá ser un crítico y no un simple calificador.
  • La evaluación deviene en la enseñanza de la autoevaluación.
  • La finalidad general de la evaluación es tomar decisiones de cambio y mejora.

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